Guía de cuidados

¿Toca cambiar toalla? Si ya no te seca como antes, tiene los bordes deshilachados o tiene más de 2 años, es hora de renovarla.

Si aún no te pasa todo esto, te enseñamos cómo cuidarla.

Quiero una toalla nueva

1. Lavado

El primer lavado con agua fría y por separado.

Evitar el uso de suavizantes y jabones con agentes blanqueadores.

Para evitar que los rizos de las toallas se enganchen y se deformen, pon una lavadora sólo con toallas.

Consejo: para mantenerlas suaves, usa una pequeña taza de vinagre blanco.

2. Secado

Antes de secarlas agítalas para esponjar la tela. Si usas secadora, te recomendamos secarlas a baja temperaturas. No las dejes demasiado tiempo secando, ya que se podrían romper las fibras.

Si las secas en el exterior, asegúrate de no exponerlas al sol directo y que no se sequen del todo para que no se endurezcan.

Entre una ducha y otra, tiende tu toalla en una barra, de este modo quedará plana y se secará más rápido.

3. Guardado

Doblar y guardar tus toallas correctamente también forma parte del ritual para conservarlas en las mejores condiciones. Resérvales un armario de repisas.

Sabemos que tendrás la tentación de guardarlas en el baño. ¡Resiste! Te recomendamos un espacio seco y fresco, para evitar la humedad y demás microbios.

Consejo: añade un ambientador textil para que tengan un olor agradable y relajante.